Filosofía Política

Ensayo sobre el contrato Social
Rodriguez Ruiz Jorge Hilario
Universidad Nacional Autónoma de México
                                                                            Filosofía Política Clásica

Introducción
Juan Jacobo Rousseau fue un gran filósofo durante el siglo XVIII de la ciudad de Ginebra, descendiente de la religión protestante, fue un joven muy activo que inicio el aprendizaje de varios oficios, y con un gran afán de leer todo lo que pudiese conseguir. Para el año 1728 salió de la ciudad y se encontró con Madame de Werens, la que terminaría siendo su amante. Al terminar su relación con ella marcha hacia Paris, deambulando por cafés y salones literarios donde conoció a muchos intelectuales, teniendo una vasta cultura general, se relacionó con los ricos aristócratas de la época.
Para 1749, entro a un concurso de el Mercurio de Francia, sobre el tema: Si el restablecimiento de las ciencias y las artes ha contribuido a mejorar las costumbres. Donde Rousseau fue el ganador entregando trece trabajos en forma de critica negativa hacia el remamiento y el siglo de las luces; a este trabajo que tuvo muchos contrincantes similares fue elegido ganador por su claridad y pruebas. Tres años después contestando una cuestión por la academia de Dijon, compuso su segundo discurso sobre ¿Cuál es el origen de la desigualdad entre los hombres? En ese discurso encendía las ideas revolucionarias, con gran estilo oratorio propio de las altitudes. Criticando el avance del mundo natural hacia el interés de los ricos, que aparecen con motivo de la propiedad privada.
Rousseau, dentro de sus tantos escritos desafía el entendimiento de todo aquel que lee todas sus obras, pues muchas de ellas son contrapuestas pero ninguna contradictoria, en donde ataca distintos puntos controversia en la vida social, que van desde religión, filosofía, arte, ciencia, ética, moral, política. Esto causa que muchos de sus lectores se vuelvan opositores y en un punto crítico su persecución, Rousseau fue uno de los escritores más perseguidos en la historia, causado principalmente por su obra El Emilio, fue perseguido por Francia, por Suiza, Inglaterra, por distintos lugares, incluso condenado a la horca, finalmente logra reestablecerse en Paris, bajo el juramento de no volver a escribir.
La idea de postular la vida actual como un estado antinatural que, donde la sociedad civil es hostil y causa la maldad del hombre, donde hace grandes críticas hacia diversas posturas en primer lugar el absolutismo, que donde dice que este gobierno es ilegal, ya que el poder radica en el pueblo, y el pueblo mediante leyes generales puede decidir la forma de gobernarse, donde define la creación y división del poder, estas divisiones de poder hacia el legislativo y el ejecutivo. La idea de voluntad general dirigida a evitar las decisiones tomadas a beneficios de unos cuantos que establecen nuevas leyes, que donde aclaran que el pueblo tiene derecho a iniciar una revolución pacífica o con violencia para cambiar su gobierno, estas y tantas otras premisas son las que caracterizan el pensamiento de Rousseau.
En muchos momentos las obras de Rousseau causaron distintas posturas, debido a su forma tan intrigante de escribir, donde se le atribuye tanto la Revolución Francesa, como la dictadura jacobina de Robespierre, fue en su momento una gran atribución de ideas revolucionarias en todo el mundo, desde Europa hasta América.

 Desarrollo

En las primeras sociedades, la única sociedad natural es la familia. Las sociedades consecuentes son simplemente antinaturales, explicando que los hijos no deben obedecían a los padres más que por un tiempo, llegando al momento de la independencia quedan exentos de ésta, ya que esta obediencia la deben por le necesidad de cuidados.  Con base en ello, las sociedades posteriores a la familia son las que establecen un orden de sumisión a las personas, en donde Rousseau argumenta que la libertad común es consecuencia de la naturaleza humana. Y retoma las ideas Aristóteles, en donde existen diferencias de hombres, hay hombres que nacen libres y otros que nacen esclavos, porque estos hombres que nacen esclavos, argumentan que pierden todo, hasta el deseo de libertad. En un principio se puede argumentar con Adán el por definición fue el primer soberano del mundo, ya que al estar solo no se tenía que preocupar por guerras, rebeliones o conspiradores, en resumen, un estado absolutamente de libertad natural.
De esto emana otra idea, de cuando las personas se reúnen en sociedades, ¿a quién hay que seguir? Definitivamente por instinto seguiremos al que nos ofrezca protección, pero, ¿Qué pasa cuando aplica únicamente la voluntad del más fuerte? La fuerza es un acto de potencia física que, sin moralidad carece de un poder legítimo, puesto que ceder a la fuerza sería un acto de necesidad no de voluntad. Entonces basándose en esto, ningún hombre tiene autoridad sobre otro igual, pero, aun suponiendo que un hombre pueda enajenar su libertad, no puede ceder la libertad de sus hijos, entonces; si un hombre puede vender su libertad a otro hombre, un pueblo puede enajenar la suya a un rey. Pero, renunciando a su libertad, renunciaría a su condición de hombre y al mismo tiempo a su moralidad. Se dice entonces que una de las causas de la esclavitud seria la guerra, que el vencido a ser meramente vencedor, tiene derecho a matar al perdedor, y considera que puede equiparar la libertad con la vida, arrebatándole su libertad a cambio de la vida. El punto a considerar es: quien tiene ese poder legítimo para ejecutar una acción. Al momento de analizar esto, nos daremos cuenta de que la guerra no es un acto de hombre a hombre, que este enfrentamiento no es accidental, y que no se presentan como ciudadanos, sino como soldados defendiendo su patria. Por lo que se entiende que la guerra no se presenta como hombre-Estado, sino más bien Estad-Estado, y por lo tanto la esclavitud de hombre no tiene lugar legítimo.
Ahora, con la intención de evitar que se usurpe la legitimidad, con cosas como la esclavitud o la aplicación de la ley del más fuerte, nos encontramos con el pacto social. Los hombres viéndose en una situación donde los obstáculos le impiden su conservación, son orillados a la suma de las fuerzas con otros hombres para garantizar su conservación, es una asociación que defienda con la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado. El contrato social se puede ver reducido a una sola clausula “la enajenación total de cada miembro asociado con todos sus derechos a la comunidad entera porque, primeramente, dándose por completo cada uno de los asociados, la condición es igual para todos; esto con la idea de erradicar los derechos a los particulares, para evitar una superioridad, para que cada quien sea libre de juzgarse a sí mismo, en donde un sentimiento de superioridad daría paso a querer a juzgar a los demás y el estado natural sería inútil pue se caería en una asociación tiránica. Cada uno pone su persona en un poder bajo la suprema dirección, que da paso a la voluntad general y cada miembro considerado como parte invivible del todo. Solo entonces se constituye una persona publica, retomando en cada situación el nombre de Ciudad, Republica, Cuerpo político, Estado, Potencia, según sea el caso, pero para la asociación colectiva toma el nombre de Pueblo.
Entonces formado un estado, necesariamente se retoma la idea de soberano que ejerza esa voluntad general, que son ejercidos al contraer los compromisos del derecho civil, es cuando se le da ese poder legítimo. Pero de igual manera tiene limitantes, como no enajenarse a otro soberano que eso violaría la idea de estado natural buscada por el contrato social, o el actuar de favor de sus intereses o de particulares y no de la voluntad general.
Todo esto conlleva a una idea muy importante, el estado civil, la transición del estado natural al estado civil es cambio notorio, pues el hombre deja atrás su libertad natural (aquella que tiene por limita las fuerzas individuales), su derecho ilimitado a todo cuanto desea y puede llegar a obtener entonces, la libertad civil (delimitando la libertad civil es la circunscrita por la voluntad general) y la propiedad de lo que posee. Pero entonces es preciso definir lo que es la propiedad o el dominio real. “Cada miembro de la comunidad se da en ella el momento que se constituye, tal cual se encuentra en dicho instante, con todas sus fuerzas, de las cuales forma parte de sus bienes”. Entonces la fuerza de la sociedad es incomparablemente mayor que ha de un individuo, al igual que la posesión publica, pues cuando se trata de sus miembros por el contrato social es dueño igualmente de sus bienes. Pero existirá entonces el derecho del primer ocupante que deriva de los particulares. En general el derecho del primer ocupante necesita el cumplimiento de algunas condiciones: que el terreno no esté ocupado por otro, que no se ocupe más de lo que se necesite para subsistir, que se tome posesión de él (no mediante una vana ceremonia, sino por trabajo), entonces el cultivo y el trabajo será signo de propiedad que la voluntad general defenderá con títulos jurídicos, y esto debe ser respetado por los demás.
Es aquí cuando limita un mal que, afligido a la sociedad en gran medida, pues considerando estas condiciones, limitaría la conquista de los hombres y los estados, retomando el ejemplo, Cuando Núñez de Balboa tomaba desde la playa, posesión del océano pacifico y toda América Latina en nombre de la corona de Castilla, es un ejemplo de cómo se quebranta la voluntad general por intereses individuales. Sin ningún derecho legítimo más que una ceremonia vana. Esta es una idea que me interesa resaltar, puesto que esta premisa es una de las ideas que desencadeno una seria de acciones que terminaron en la independencia de las trece colonias, fijándonos en el capítulo IX Del dominio real. Veremos que fue un cimiento para la idea de libertad de dominio de la tierra a quien las trabaja, es decir los americanos y no a los colonizadores. Y con esta idea en mente terminamos el primer libro.
Sobre la soberanía, el segundo libro, nos encontramos que la soberanía es inalienable, es decir que, esta soberanía nace en consecuencia de los principios establecidos por la voluntad general, de acuerdo con los fines de la institución y que es la oposición a los intereses particulares. Esto constituye un vínculo social, pues si los intereses particulares no concediesen para forma una voluntad general, ninguna sociedad podría existir. Entonces se afirma que la soberanía es el ejercicio de la voluntad general, y que el soberano es un ser colectivo. El siguiente punto es la soberanía como acto indivisible. En consiguiente entendernos que la soberanía es indivisible, y lo que se divide es la administración de los cargos, es decir la ley es construida por la voluntad general y esta no se puede dividir por los políticos y su interés particular. Entonces si las leyes son creadas por la voluntad general, ¿la voluntad general puede crear malas leyes? Es decir, la voluntad general puede errar, al ser esta en sí misma la definición de los intereses de todos, esta no puede estar errada, pero si puede ser corrompida, por intereses particulares, que, al irrumpir en la comunidad y sus ciudadanos, deja de haber tantos votantes como ciudadanos, y empiezan a lucir asociaciones privadas.
Capítulo IV del segundo libro, de los límites del soberano. Teniendo en cuanta que el Estado es una persona moral, cuya vida consiste en la unión de los miembros, hablamos de que el contrato social es quien da paso a este acto, y el mismo contrato social es quien le da el poder absoluto sobre cada uno de sus miembros, pero cada uno de estos miembros tiene una vida y una libertad independiente, entonces consideramos que los derechos respectivos a cada  uno de estos tienen, el de los ciudadanos y del soberano, y que este se ve limitado por la voluntad general y la idea de no superioridad por ninguna persona. El siguiente capítulo nos habla de lo que considere un aventó aislado, igual de funcional, que nos da paso a una nueva temática. El derecho de la vida y la muerte, donde en principio se dice que, al hacer el contrato social, cada hombre cede todas sus libertades naturales, incluso la vida, pero hay ciertos casos, que el hombre debe disponer de su vida como propia, por ejemplo, arriesgar su propia vida para salvarla. Otro momento en el que el estado entra en disposición de esta libertad, es en la pena de muerte, pues dentro del contrato social, aquellos criminales que lo quebrantan, dejan de ser ciudadanos, por ello el Estado deja de estar obligado a garantizar la vida, y por el contrario se ve en libertad de tomarla, para garantizar la seguridad de los hombres en sociedad.
Sobre las leyes, como ya hemos mencionado antes, son emanadas por la voluntad general “La materia sobre la cual se estatuye es general como la voluntad que estatuye. A este acto llamo ley.” Pero si es la voluntad general la que emana leyes, y como ya hemos visto esta voluntad puede ser corrompida, entonces ¿Quién debe guiar este proceso de salvaguarda de las leyes? Rousseau nos propone una idea de legislación, un legislador que haga manifiesta la voluntad de la sociedad, para emitir condiciones del estado civil. Este legislador nos dice Rousseau, que deben ser hombres ilustres en la sociedad, para que estos guíen los actores de la sociedad, de no ser así estas leyes que están sumidas en la pasión de un legislador no servirían de nada.
Aquí otro concepto que nos presenta es la idea de pueblo. Que nos presenta como la continuación de las leyes, en donde nos presenta un argumento en el que, para aplicar buenas leyes, primero debe fijarse en el pueblo, si está en condiciones de soportar estas leyes, es así como argumenta con ejemplo de tantas ciudades que quisieron instruir a sus hombres, sin fijarse si eran capaz de soportar este cambio, tal es el caso de Rusia. En continuación nos presenta otro argumento sobre el pueblo, esta vez uno físico, específicamente geográfico, Rousseau nos presenta la idea del tamaño de un estado es proporcional a la manera de gobierno, y nos dice que un gobierno que es extenso en territorio es difícil de controlar, más sin en cambio, uno en proporciones pequeñas de tierra es insostenible por el mismo.
 A esto se le suma la fertilidad de la tierra que tiene, un estado con fertilidad basta, puede sostener a bastante población, y es adecuado que esta población se dedique al cultivo, para seguir aumentando la población, nos plantea una problemática de pueblos pequeños y grandes, en donde los grandes dedicados a la guerra, quieren ensanchar sus territorio y por ende, absorber a los Estados pequeños, y nos pone el caso de la Republica de Tlaxcala, que se vio rodeada por la fuerza Mexica, y que se tuvo una guerra que conllevo al cierre del paso hacia los mares y esto causo un desabasto al pueblo tlaxcalteca, y los mexicas pensaron que así los tlaxcaltecas se verían obligados a ceder, pero se equivocaron.
Entonces dependiendo de la situación de cada Estado es la forma de legislación que llevaran, es así como funciona parte de la idea de a que dedicar su población, si el pueblo es ingrato dirigir a la población a las artes y la industria, si es fértil como ya dijimos al campo. Es así como se forma esta idea de legislación, propia del Estado para que su constitución sea sólida y durable.
Esto hace hincapié al siguiente punto, ya que los legisladores hacen su labor, hay que dividir las leyes. Aquellas que regulan la relación del cuerpo entero obrando consigo mismo, es decir la relación del soberano con el estado, están serán leyes políticas. A la relación de los miembros entre sí o con el cuerpo entero serán las leyes civiles. Y a consideras una relación, del hombre y la ley, una relación de desobediencia causara las leyes penales.


Libro tercero. Del gobierno en general.
El gobierno en sí, es el poder ejecutivo, que junto con el poder legislativo hacen la relación de fuerza y voluntad. Entonces a la suprema administración será el ejercicio legítimo de poder ejecutivo. y el príncipe o magistrado será el hombre o cuerpo encargado de la administración, pero no la administración. Y que este es meramente proporcional al número de habitantes que gobierne. Entonces de la misma forma que para cada pueblo existe una forma de legislación, este también una forma de gobierno, que se adecue mejor a sus necesidades.
Que según sea el caso, nos menciona como formas de gobierno la monarquía, la aristocracia y la democracia. Y esto responde a una de las preguntas más frecuentes, de ¿Cuál es la mejor forma de gobierno? Rousseau nos responde, que depende del estado que se quiera gobernar, pues mientras para un pueblo pequeño es mejor la democracia, pues al ser pequeño se puede hacer mejor escuchar la voluntad de todos y la votación de cada uno de ellos, lo que conllevaría a una participación absoluta y esto a su vez a la voluntad general. Mientras que, para pueblos grandes, es mejor la monarquía, donde el príncipe tenga poca relación con todos sus súbditos, y al no conocer los intereses particulares de estos, esto indirectamente nos llevaría a una voluntad general, siempre y cuando el príncipe no anteponga sus intereses propios. Pero esto también conlleva un problema, recurrentemente las monarquías son determinados por sucesores de la misma sangre, es decir a los hijos de los reyes, son los que conllevaran el gobierno, por lo tanto, existen al menos dos problemas visibles, el hecho de que el sucesor sea un niño, una bestia o un idiota. Y el segundo es que, al morir el Rey, se debe determinar el sucesor y esto podría ser tardado, para ello se crearon las líneas sucesoras, para evitar ese lapso de tiempo sin gobierno.
Para la aristocracia, se puede decir que encontramos dos personas morales, el gobierno y el soberano, y que coexisten para darle el equilibro de validez a sus elecciones, dentro de las aristocracias encontramos tres subdivisiones. La natural, la hereditaria y la electiva. La primera en un principio en sociedades naturales, la aristócrata fue la forma de gobierno primaria, pues gobernaban los mejores, ya sea por la capacidad de dirigir, de organizar, o de defender, por experiencia, por fuerza o por cualquier motivo, en una sociedad primitiva observaremos conceptos como patriarcado, ancianos, senado etcétera. La hereditaria constituye la, pero de las tres pues la forma en que se decidirá al soberano es de manera hereditaria, el pueblo no tiene ni voz ni voto en esta acción, y por lo tanto es cuestión de azar para saber si el gobierno de que sea el sucesor del poder sea bueno o malo. La ultima la electiva, sería la ideal para este tipo de gobierno, donde las sociedades sean capaces de escoger a sus gobernantes.
De los signos de un buen gobierno, esto es un concepto que Rousseau plantea con sencillez, nos dice que para fijarnos en si un gobierno es bueno o malo, basta con fijarnos en su población, si está en aumento y descenso, si va aumentado quiere decir que ha adoptado buenas políticas de gobierno, si por el contrario la población va en descenso, es un signo de alarma hacia un mal gobierno. Ahora ¿cómo se sostiene esa autoridad soberana? No teniendo otra fuerza que el poder legislativo no obra si no es por medio de las leyes. Ahora bien, para la representación del pueblo en el poder legislativo fueron creados los diputados con la idea de defender los intereses de los hombres.
Con esta idea nos planteamos un postulado muy importante, la voluntad general es inquebrantable, dado que a voluntad de los hombres es recta, y estos forma la idea de legislación la voluntad general, siempre mantendrá su posición para mantener esa forma de aplicabilidad para todos, con la idea de que no se necesita voto a favor de todos para la voluntad general, pero si la participación de todos, a esto lo consideramos como sufragio. Que para la representación recatarnos dos ideas principales, en primer lugar, el hecho de que entre más importante sea una decisión, más unánime debe ser la votación, y que entre más necesaria sea esta, se debe dar con mayor prontitud la resolución, por lo cual el solo voto bastara y no se necesitara una explicación de postura, esto es entonces la cesura, la manera de evitar opiniones que corrompan a los demás legisladores. Llegando a este punto, en donde se puede observar una notaría crítica hacia el imperio Romano, donde lo toma no solo como ejemplo, sino como modelo para sentar las bases de su filosofía, quitando y agregando elementos que considera adecuados o no, en su visión de la sociedad.







Conclusión

Rousseau, sentó las bases para una sociedad más justa, donde se evitará la crueldad y la injusticia de gobernantes autoritarios, y de problemas de palabras mayores como lo es la esclavitud, que para su época era un problema tan recurrente que ni siquiera se le consideraba problema, su obra tuvo gran influencia atravesó del mundo que causo una reforma social en el mundo, que va desde la revolución francesa, hasta la independencia de las trece colonias. Al analizar el contrato social con detenimiento, nos daremos cuenta de cómo fue abordando poco a poco conceptos que nos irían dando la idea como funcionaria este nuevo modelo de sociedad. El cual ha sido muy bien establecido, y en ciertos momentos, fue un fundamento literal de los nuevos estados, por ejemplo al observar ahora México, tiene mucho de los postulados de Rousseau, al momento de analizar las leyes, los legisladores, la democracia, el Estado, la libertad, código civil y código penal, son ideas que fueron extraídas del contrato social, y esto nos conlleva a la necesidad de analizar aún más la obra de Rousseau para tener una correcta, o al menos una mejor interpretación hacia sus definiciones y las ideas que circulaban en su mente y que al plasmar en un libro trato de trasmitirnos para causar así, un gran impacto social.



Juan Jacobo Rousseau. (1984). El contrato Social. México D.F. Ciudad Universitaria: Dirección general de publicaciones.

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